Darse de alta como autónomo societario en Hacienda.


Darse de alta como autónomo societario en Hacienda es un trámite necesario para aquellos profesionales que deciden constituir una sociedad para ejercer su actividad económica. A diferencia de los autónomos individuales, los autónomos societarios son aquellos que operan a través de una sociedad mercantil, ya sea una sociedad limitada (SL) o una sociedad anónima (SA).

El primer paso para darse de alta como autónomo societario en Hacienda es constituir la sociedad y registrarla en el Registro Mercantil correspondiente. Una vez que la sociedad ha sido creada, es necesario solicitar el Número de Identificación Fiscal (NIF) de la sociedad ante la Agencia Tributaria.

Para ello, se debe presentar el modelo 036 o el modelo 037, dependiendo del tipo de sociedad y de las características de la actividad que se vaya a desarrollar. En este formulario se deben proporcionar los datos de identificación de la sociedad, así como la actividad económica que se va a realizar.

Además, es necesario indicar si la sociedad va a estar sujeta al régimen general de IVA o si va a acogerse al régimen especial de criterio de caja. También se debe especificar si se va a realizar alguna actividad económica que esté sujeta a retención, como por ejemplo, la prestación de servicios profesionales.

Una vez presentado el formulario y obtenido el NIF de la sociedad, es necesario darse de alta en el régimen de autónomos de la Seguridad Social. Para ello, se debe presentar el modelo TA.0521 en la Tesorería General de la Seguridad Social, indicando los datos de la sociedad y los datos personales del administrador o administradores de la misma.

Es importante destacar que, al ser autónomo societario, se tienen ciertas particularidades en cuanto a las obligaciones fiscales y laborales. Por ejemplo, se debe presentar el Impuesto de Sociedades anualmente, además de realizar las declaraciones trimestrales de IVA y retenciones correspondientes.

Tributación de autónomo societario

La tributación de un autónomo societario se refiere al régimen fiscal al que está sujeto un autónomo que realiza su actividad económica a través de una sociedad, es decir, que es socio de una sociedad mercantil. Este régimen tiene particularidades y diferencias con respecto al régimen fiscal de un autónomo que trabaja de forma individual.

En primer lugar, es importante destacar que un autónomo societario tiene la obligación de tributar por el Impuesto sobre Sociedades (IS), que es el impuesto que grava los beneficios obtenidos por las sociedades mercantiles. Esto implica que el autónomo societario debe presentar una declaración de este impuesto anualmente, en la que se calcula la base imponible y se aplica el tipo impositivo correspondiente.

Además del IS, el autónomo societario también debe tributar por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Esto se debe a que, como socio de la sociedad, puede recibir una retribución por su trabajo en forma de salario o de dividendos. En el caso de los salarios, se aplican las mismas reglas que para cualquier trabajador por cuenta ajena, es decir, se retiene un porcentaje del salario para el IRPF. En el caso de los dividendos, se aplican unas reglas específicas para su tributación.

Es importante tener en cuenta que la tributación de un autónomo societario puede ser más ventajosa que la de un autónomo individual, ya que puede beneficiarse de ciertas deducciones y ventajas fiscales que no están disponibles para los autónomos que trabajan de forma individual. Por ejemplo, puede deducir los gastos relacionados con su actividad económica, como el alquiler de un local o los suministros necesarios para el desarrollo de su actividad.

Cuándo darse de alta como autónomo societario

Darse de alta como autónomo societario es un trámite que debe realizarse en determinadas situaciones. A continuación, se detallarán las circunstancias en las que es necesario llevar a cabo este proceso.

1. Formación de una sociedad: Cuando se constituye una sociedad, es decir, una empresa en la que dos o más personas se unen para llevar a cabo una actividad económica de forma conjunta, es necesario darse de alta como autónomo societario. Esto implica que los socios de la sociedad deben estar dados de alta como autónomos y, además, deben inscribirse en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de la Seguridad Social.

2. Ejercicio de una actividad profesional: Si se va a ejercer una actividad profesional de forma individual pero a través de una sociedad, también es necesario darse de alta como autónomo societario. Esto ocurre, por ejemplo, en el caso de los abogados, médicos, arquitectos, entre otros profesionales, que deciden constituir una sociedad para desarrollar su actividad.

3. Participación en una sociedad: Cuando una persona adquiere una participación en una sociedad y se convierte en socio, también debe darse de alta como autónomo societario. Esto es aplicable tanto si se trata de una sociedad limitada (SL) como si es una sociedad anónima (SA).

4. Administrador de una sociedad: Si se ostenta el cargo de administrador en una sociedad, es obligatorio darse de alta como autónomo societario. Esta situación se da cuando una persona tiene poder de decisión y representación en la sociedad, siendo responsable de la gestión y administración de la misma.

Es importante tener en cuenta que el alta como autónomo societario debe realizarse en un plazo máximo de 30 días desde el inicio de la actividad o desde el momento en el que se adquiere la participación en la sociedad. Además, es necesario cumplir con todas las obligaciones fiscales y tributarias correspondientes, como la presentación de declaraciones de impuestos y el pago de las cotizaciones a la Seguridad Social.

Plazo alta autónomo societario próximo vencimiento

El plazo para darse de alta como autónomo societario está próximo a su vencimiento. Este plazo es crucial para aquellos emprendedores que deseen constituir una sociedad y ejercer su actividad de forma autónoma.

El alta como autónomo societario implica la creación de una sociedad, ya sea limitada o anónima, y la posterior inscripción en el Registro Mercantil. Este proceso requiere de la presentación de una serie de documentos y el cumplimiento de ciertos requisitos legales.

El plazo para realizar este trámite varía según la normativa vigente en cada país. En algunos casos, el plazo puede ser de 30 días hábiles a partir de la constitución de la sociedad, mientras que en otros puede ser de 60 días o más.

Es importante tener en cuenta que el vencimiento del plazo implica la pérdida de ciertos beneficios fiscales y la posibilidad de ser sancionado por las autoridades competentes. Por lo tanto, es fundamental realizar este trámite en el plazo establecido.

Para realizar el alta como autónomo societario, es necesario contar con la asesoría de un profesional especializado en derecho mercantil y fiscal. Este experto podrá guiar al emprendedor en todo el proceso, desde la elección del tipo de sociedad hasta la presentación de los documentos necesarios.

Darse de alta como autónomo societario

Darse de alta como autónomo societario es un trámite necesario para aquellos profesionales que desean ejercer su actividad de forma independiente dentro de una sociedad. Este tipo de régimen se aplica a aquellos autónomos que forman parte de una sociedad mercantil, ya sea como administradores, socios o accionistas.

Para darse de alta como autónomo societario, es necesario seguir una serie de pasos y cumplir con ciertos requisitos legales. A continuación, se detallan los principales aspectos a tener en cuenta:

1. Forma jurídica de la sociedad: Antes de darse de alta como autónomo societario, es necesario constituir una sociedad mercantil. Las formas jurídicas más comunes son la sociedad limitada (SL) y la sociedad anónima (SA). Es importante elegir la forma jurídica adecuada según las necesidades y características de la actividad a desarrollar.

2. Obtención del NIF de la sociedad: Una vez constituida la sociedad, es necesario obtener el Número de Identificación Fiscal (NIF) de la misma. Este trámite se realiza ante la Agencia Tributaria y es necesario para poder realizar cualquier gestión fiscal.

3. Alta en el régimen de autónomos: Una vez obtenido el NIF de la sociedad, es necesario darse de alta como autónomo societario en la Seguridad Social. Para ello, se debe presentar el modelo TA.0521 debidamente cumplimentado, junto con la documentación requerida.

4. Documentación necesaria: Para darse de alta como autónomo societario, se debe presentar la siguiente documentación: escritura de constitución de la sociedad, NIF de la sociedad, DNI del representante legal, impreso de alta en el régimen de autónomos, entre otros documentos que puedan ser requeridos según la normativa vigente.

5. Obligaciones fiscales y contables: Como autónomo societario, se deben cumplir una serie de obligaciones fiscales y contables. Entre ellas, se encuentra la presentación periódica de impuestos, como el IVA y el Impuesto de Sociedades, así como la llevanza de una contabilidad adecuada y la presentación de las cuentas anuales.

6. Responsabilidad limitada: Una de las principales ventajas de darse de alta como autónomo societario es que la responsabilidad del autónomo se limita al capital aportado a la sociedad. Esto significa que los bienes personales del autónomo no responden ante las deudas de la sociedad.

Autónomo societario y seguridad social: una relación clave

El estatus de autónomo societario se refiere a aquellos profesionales que ejercen su actividad económica a través de una sociedad mercantil en la que son socios y, a su vez, trabajadores. Esta figura jurídica permite a los autónomos societarios beneficiarse de una serie de ventajas fiscales, así como de una mayor protección social a través del régimen de la seguridad social.

La relación entre el autónomo societario y la seguridad social es clave, ya que esta última garantiza la protección social del trabajador y su acceso a prestaciones en caso de enfermedad, accidente, jubilación, entre otros. Para ello, el autónomo societario debe cumplir con sus obligaciones de cotización a la seguridad social, que varían en función de su base de cotización y de las contingencias que desee cubrir.

En primer lugar, es importante destacar que el autónomo societario tiene la obligación de darse de alta en el régimen correspondiente de la seguridad social. En España, existen diferentes regímenes de la seguridad social, como el régimen general, el régimen especial de trabajadores autónomos (RETA) o el régimen especial de autónomos societarios.

Una vez dado de alta, el autónomo societario debe cotizar mensualmente a la seguridad social. La base de cotización se establece en función de los ingresos que perciba el autónomo societario, pudiendo elegir entre una base mínima y una base máxima. Esta elección afectará tanto a la cuantía de las cotizaciones como a las prestaciones a las que tendrá derecho en caso de necesitarlas.

Es importante tener en cuenta que, a diferencia de los autónomos que no son societarios, los autónomos societarios tienen la obligación de cotizar por todas las contingencias, tanto comunes como profesionales. Esto implica que, además de cubrir las prestaciones por enfermedad común, maternidad o jubilación, también deben cotizar por las contingencias profesionales, como los accidentes de trabajo o las enfermedades profesionales.

La cotización a la seguridad social no solo garantiza la protección social del autónomo societario, sino que también puede tener un impacto en la pensión de jubilación que perciba en el futuro. Cuanto mayor sea la base de cotización, mayor será la cuantía de la pensión de jubilación.

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